Sangre no que ya es pasarse, os cuento a que viene tanta "tragedia". El viernes pasado mi hija mayor tuvo la fiesta de graduación que hacen en el colegio cuando terminan segundo de bachillerato y el domingo anterior se me ocurrió que con el vestido que habíamos comprado le quedaría muy bien un bolero de estos que ahora se llevan tanto, tenía cuatro días completos por delante para hacérselo y me pareció suficiente. Mamapato, que tiene tanta experiencia en boleros, me envió uno ideal, monísimo, así que el lunes me fui a por el hilo y me he pasado cuatro días haciendo crochet mañana tarde y noche, nunca acostándome antes de las tres de la mañana, hasta los tobillos se me hincharon de tanto tiempo sentada, en serio. El bolero no era difícil de realizar, pero como es a base de cuadraditos( 61 ), muy entretenido, lo peor fue unirlos, muuuucho tiempo cortando rematando etc, y bueno ya se sabe que cuando hay prisas siempre surgen contratiempos: me quedé sin hilo. Menos mal que enseñé a la niña a esconder los hilos y eso que fue adelantando. En fin, de locos, pero como todo tiene su recompensa he


El resultado nos gustó mucho a mi hija y a mi y eso es lo que cuenta, después de la falta de sueño y de los cuatro días a tope, mereció la pena.
Mil besos a todas.





